2 Véase Hibbert Lectures, 1887, págs. 101-15-
3 Éxodo, XXXII, 28.
4 Deut, IV, 19.
5 Judas, 8 y 9.
6 Véase Isis sin Velo, II, págs. 487 y sigs.
7 Trat. Kidduskeem, pág. 81. Pero véase Qabbalah, de Myer, págs. 92, 94.
8 Marangone, en su Delle Grandezze del Archangelo Sancti Mikaele, exclama: “¡Oh la más grandiosa de las Estrellas que sigues al Sol que es Cristo!... ¡Oh imagen viviente de la Divinidad! ¡Oh gran taumaturgo del Antiguo Testamento! ¡Oh invisible Vicario de Cristo en su Iglesia!...” Esta obra se tiene en la mayor estima en la Iglesia Latina.
9 Des Esprits, V, pág. 516.
10 Ibid., pág. 515.
11 Ibid, V, pág. 514.
12 Isaías, LXIII, 8 y 9.
13 Metator y ...........
13 Des Esprits, V, págs. 514-515. “La Face et le Représentant du verbe”.
15 Lo que en el Vendidâd es llamado Fravashi, la parte inmortal de un individuo; lo que sobrevive en el hombre -los Ocultistas dicen el Ego Superior, o el Doble Divino.
16 Trad. de Darmesteter, Sacred Books of the East, vol. IV, pág. 208.
17 Orm. Ahr., 112 y 113; citado por Darmesteter, Sacred Books of the East, volumen IV, introid., pág. LXXIV.
18 De Idol., II, 373.
19 Véase De Mirville, ibid., tomo V, pág. 515.
20 Ibid. Véase también en las láminas de Gnostics and their Remains, de King.
21 Tomo V, página 518.
22 The Book of Enoch the Prophet, pág. XLVIII. Edición de 1883.
23 Ob. cit., págs. XXXIV, XXXV.
24 Dice Uriel en el Libro de Enoch (XXVI, 3): “Los que han recibido gracia bendecirán por siempre a Dios... el Rey Imperecedero”, que reinará sobre ellos.
25 Vishnu Purâna, Trad. de Wilson, III, 31.
26 Mateo, XXIX, 27.
27 Lucas, X, 18.
28 La Biblia protestante define a Behemoth de un modo inocente: “El elefante como algunos creen”; véase la nota del margen (Job, XL, 15) en la Versión Autorizada.
29 Job, XL, 19.
30 La Astronomía, sin embargo, no sabe nada acerca de las estrellas que han desaparecido, a menos que sea simplemente de la visión; pero nunca de la existencia, desde que se conoció la ciencia de la Astronomía. Las estrellas temporarias son sólo estrellas variables, y se cree que hasta las nuevas estrellas de Kepler y de Ticho-Brahé pueden verse todavía.
31 Esto se refiere a los “Reyes de Edom”.
32 Otra prueba, si alguna se necesitara, de que los antiguos Iniciados conocían más de siete planetas, se encuentra en el Vishnu Purâna, vol. II, pág. 305, en donde, al describir los carros de Dhruva (la Estrella Polar), Parâshara habla de “los carros de los nueve planetas” que están unidos por cuerdas aéreas.
33 Justino, Cum Tryphone, pág. 284.
34 División indicatoria de tiempo.
35 Sanchoniathon llama al Tiempo el AEon más viejo; Portógonos, el “Primogénito”.
36 Filón el Judío, Caín y su nacimiento, pág. XVII.
37 Principles of Psychology, vol. II, pág. 474.
38 Es propio del espíritu de negación paradójica tan conspicuo en nuestros días, que mientras la hipótesis de la evolución ha obtenido derecho de ciudadanía en la Ciencia, según la enseñan Darwin y Haeckel; sin embargo, tanto la Eternidad el Universo como la Preexistencia de una Conciencia Universal, son rechazadas por los psicólogos modernos. “Si los idealistas tuviesen razón, la doctrina de la evolución sería un sueño”, dice Mr. Herbert Spencer.
39 Zohar, 9b.
40 Versículo 6.
41 Mercure Trismégiste, Pimandre, chap. I, sec. 16: “Oh, ma pensée, que s’ensuitil? car je désire grandement ce propos. Pimandre dict, ceci est un mystère celé, jusques à ce jour d’hui. Car nature, soit mestant avec l’hôme, a produit le miracle très merveilleux, aiant celluy qui ie t’ay dict, la nature de l’harmonie des sept du père, et de l’esprit. Nature ne s’arresta pas là, mais incontinent a produict sept hômes, selon les natures des sept gouverneurs en puissance des deux sexes et esleuez... La génération de ces sept s’est donnée en cette manière...”
Y hay un vacío en la traducción que en parte puede llenarse acudiendo al texto latino de Apuleyo. El comentador, el obispo, dice: “La Naturaleza produjo en él (el hombre) siete hombres” (siete principios).
42 XXVIII, 2, 8.
43 Ibid.
44 Ibid., 17.
45 Ibid., 13, 16.
46 Ibid., 18.
47 Ibid., 19.
48 XXXI, 16, 17. El único Faraón que la Biblia muestra sumergiéndose en el Mar Rojo fue el rey que persiguió a los israelitas, y que permaneció anónimo, quizás por muy buenas razones. La historia fue seguramente tomada de la leyenda Atlante.
49 XXVIII, 13, 14.
50 XXXI, 3, 9.
51 Vishnu Purâna, Wilson, vol. III, pág. 1.
52 Esto es pura alegoría. Las Aguas son un símbolo de Sabiduría y de Conocimientos Ocultos. Hermes representaba la Ciencia Sagrada bajo el símbolo del Fuego. Los Iniciados del Norte, bajo el Agua. Esta última es producto de Nara, el “Espíritu de Dios”, o más bien Paramâtman, el “Alma Suprema”, dice Kullûka Bhatta; significando Nârâyana “aquel que mora en el océano” o está sumergido en las Aguas de la Sabiduría, “pues el agua es el cuerpo de Nana” (Vâyu Purâna). De aquí procede la declaración de que durante 10.000 años permanecieron en la austeridad “en el vasto Océano”; y que se les muestre surgiendo de él. Ea, el Dios de la Sabiduría, es el “Pez Sublime”; y Dagon u Oannes es el Hombre-Pez caldeo, que surge de las Aguas para enseñar la Sabiduría.
53 Cap. V; Sacred Books of the East, vol. VIII, pág. 257.
54 Esto lo explica el hábil traductor del Anugîtâ en una nota (página 258) en estas palabras: “El sentido parece ser el siguiente: El curso de la vida en el mundo es debido a las operaciones de los aires vitales que dependen del Yo, y que conducen a sus manifestaciones como almas individuales”.
55 Vaishvânara es una palabra que se usa a menudo para denotar el Yo -explica Nilakantha.
56 Ibid., pág. 259, traducido por Kâshinâth Trimbak Telang, M. A., Bombay.
57 Mateo, III, 10.
58 Isaías, X, 19.
59 Ob. cit., I 132.
60 1845, pág. 41.
61 Véase Hindu Classical Dictionary, de Dowson, para más informes sobre el asunto.
62 Véase Five Years of Theosophy, art. “The Elixir Life”.
63 El participador de Soma se encuentra a la vez ligado a su cuerpo físico, y sin embargo, aparte del mismo en su Forma Espiritual. Libre del primero, remóntase entonces a las regiones etéreas elevadas, convirtiéndose virtualmente “en uno de los Dioses”, pero conservando en su cerebro físico el recuerdo de lo que ve y aprende. Hablando claramente, Soma es el fruto del Árbol del Conocimiento, prohibido por el celoso Elohim a Adán y Eva o Yah-ve, “no sea que el hombre se convierta en uno de nosotros”.
64 Lo mismo vemos en las religiones exotéricas modernas.
65 Historical View of the Hindu Astronomy. Citando de esta obra con referencia “Argabhatta” (¿Aryabbhatta?), que se dice da una gran aproximación a la verdadera relación entre los diversos valores para los cómputos del valor (Pi) , el autor de The Source of Measures reproduce una declaración curiosa. Dice él “que Mr. Bentley estaba muy familiarizado con los conocimientos matemáticos y astronómicos de los indos. Esta afirmación suya puede, pues, tomarse como auténtica. El mismo rasgo notable, entre tantas naciones orientales y antiguas, de ocultar celosamente los arcanos de esta clase de conocimientos, es muy marcado entre los indos. Lo que se daba para la enseñanza e investigación pública, era sólo una aproximación de conocimientos más exactos, pero ocultos. Y esta misma hipótesis de Mr. Bentley presenta un sorprendente ejemplo del aserto; y explicado, mostrará que (la astronomía y las ciencias exotéricas indas) se derivaban de un sistema más exacto que el europeo, el cual el mismo Mr. Bentley, por supuesto, considera mucho más avanzado que los conocimientos indos de todos los tiempos y generaciones” (págs. 86 y 87).
Ésta es la desgracia de Mr. Bentley, y no aminora la gloria de los antiguos astrónomos indos, que eran todos Iniciados.
66 La Doctrina Secreta enseña que todos los sucesos de importancia universal, tales como los cataclismos geológicos al final de una Raza y principio de otra nueva, envolviendo un gran cambio espiritual, moral y físico en la humanidad, están premeditados y preconcebidos, por decirlo así, en las regiones siderales de nuestro sistema planetario. La Astrología está basada por completo sobre esta relación íntima y mística entre los cuerpos celestes y la humanidad; siendo éste uno de los grandes secretos de la Iniciación y Misterios Ocultos.
67 Véase el Vendidâd, de Darmesteter, Introd., pág. LVIII. Sacred Books of the East, vol. II.
68 Véase Isaías, XIV, 12.
69 Génesis, VI.
70 Los orientalistas describen a los Nâgas como un pueblo misterioso, cuyas huellas se encuentran en abundancia en la India hasta hoy día, y que vivían en Nâga-dvipa, uno de los siete continentes o divisiones de Bhâratavarsha (la India antigua); siendo la ciudad de Nagpur una de las más antiguas del país.
71 XXVIII, 3, 4.
72 No menos sugestivas son las cualidades atribuidas a Rudra Shiva, el gran Yogi, el antepasado de todos los Adeptos, y en Esoterismo uno de los más grandes Reyes de las Dinastías Divinas. Llamado el “primero” y el “último”, él es el patrón de la Tercera, Cuarta y Quinta Raza-Raíces. Pues, en su carácter más primitivo, es el asceta Dig-ambara, “revestido de los elementos”; Tri-lochana, “el de tres ojos”; Panchânana, el de “cinco caras”, alusión a las Cuatro Razas pasadas y a la Quinta actual; pues aunque tiene cinco caras, sólo posee “cuatro brazos”, toda vez que la Quinta Raza vive aún. Es el “Dios del Tiempo”, Saturno-Cronos, como lo muestra su “tambor” Damaru en forma de reloj de arena; y cuando se le acusa de haber cortado la quinta cabeza de Brahmâ, dejándole sólo cuatro, es también una alusión a cierto grado de Iniciación y también a las Razas.
73 La idea de Gustavo Seiffarth de que los signos del Zodíaco eran sólo diez en los tiempos antiguos, es errónea. Sólo diez eran conocidos del profano; pero los iniciados los conocían todos desde el tiempo de la separación de la humanidad en sexos, de donde se originó la separación en dos de Virgo-Escorpión. Esta separación, debida a la adición de un signo secreto y al de Libra inventado por los griegos, en el lugar del nombre secreto que no se dio, hizo el número doce. (Véase Isis sin Velo, II, 456).
74 Esto puede que sea una clave del nombre simbólico del Dalai Lama; pues el “Océano” Lama significa el Océano de Sabiduría. El Abbé Huc habla de esto.
75 Zohar, III, 9b, 10a, Ed. Brody. Ed. Cremona, III, fol. 4a, col. 14. Qabbalah de Myer, págs. 416, 417.
76 Tal es el nombre que se daba en la antigua Judea a los Iniciados, llamados también los “Inocentes” y los “Infantes”, esto, es, los “nacidos de nuevo”. Esta clave abre un horizonte en uno de los misterios del Nuevo Testamento; la degollación por Herodes de los 40.000 “Inocentes”. Existe una leyenda sobre esto, y el suceso, que tuvo lugar casi un siglo antes de Cristo, muestra el origen de la tradición, mezclada al mismo tiempo con la de Krishna y su tío Kansa. En el caso del Nuevo Testamento, Herodes representa a Alejandro Jannaeus (de Lida), cuya persecución y asesinato de cientos y miles de Iniciados condujo a la adopción de la historia de la Biblia.
77 Zohar, II, 34.
78 I, párrafo 16.
79 Ob. cit., LXXIV, 13.
80 Ibid., pág. 33.

