martes, 10 de junio de 2014

SECCIÓN VIII EL SIMBOLISMO DE LOS NOMBRES DE MISTERIO, IAO Y JEHOVAH, EN SUS RELACIONES CON LA CRUZ Y EL CÍRCULO

    1  Ob. cit., XXXII, 8, 9.
    2  De la Sociedad Bíblica Protestante de París, según la versión revisada en 1824 por J. E. Ostervald.
    3  Para los gnósticos egipcios, Thoth (Hermes) era el jefe de los Siete. (Véase el Libro de los Muertos). Sus nombres los da Orígenes, como Adonai (del Sol), Iao (de la Luna), Eloi (Júpiter), Sabao (Marte), Oreai (Venus), Astaphai (Mercurio), y finalmente, Ildabaoth (Saturno). Véase Gnostics and their Remains, de King, pág. 344.
    4  Véase la Copia de la Carta o Diagrama de los Ofitas de Orígenes, en su Contra Celsum.
    5  Véase Parte III de este volumen, Sección IV, B, “sobre las Cadenas de Planetas y su Pluralidad”.
    6  Éxodo, XXXIII, 18, 19. Véase Qabbalah de Myer, pág. 226.
    7  Ibid., loc. cit.
    8  Supra, pág. 19.
    9  Véase Apocalipsis, XXII, 16.
    10  Ob. cit., II, 301.
    11  Gnostics and their Remains.
    12  II, Samuel, 11.
    13  Por muy pocos, sin embargo, pues los creadores del universo material fueron siempre considerados como Dioses subordinados a la Deidad Más Elevada.
    14  Ob. cit., II, 296, 297. Fürst presenta citas de Lydus y de Cedreno en apoyo de sus asertos.
    15  Véase el grabado 77 del vol. I de Antiquities de Montfaucon. Los discípulos de Hermes van, después de su muerte, a su planeta, Mercurio -su Reino de los Cielos.
    16  Cornutus.
    17  Lydus, De Mensibus, IV.
    18  Preparat, Evang., I, III, 2.
    19  Pero véase la Sección II, sobre el Príapo gnóstico.
    20  Ob. cit., pág. 52
    21  Ibid., págs. 3 y 4.
    22  Que el lector se dirija al Zohar y a las dos Qabbalahs de Isaac Myer y de S. L. MacGregor Mathers, con interpretaciones, si quiere convencerse de esto.
    23  Ibid., pág. 5.
    24  Ibid., pág. 12.
    25  Véase el Libro de los Muertos, XVII, 45-47.
    26  Ob. cit., I, 421-422.
    27  De la Croix Ansée, Mém. de l’Académie des Sciences, pl. 2, números 8, 9, también 16, 2, pág. 320; citado en Natural Genesis, pág. 423.
    28  Vol. XVII, pág. 393, pl. 4; Inman, fig. 38; Gerald Massey, ob. cit., ibid., págs. 421-422.
    29  Ciertamente que no; pues muchas veces hay símbolos que simbolizan otros símbolos y estos son usados a su vez como ideógrafos.
    30  La R de los alfabetos eslavo y ruso (el alfabeto Kyriletza) es también la P latina.
    31  Ibid., pág. 423.
    32  Véase Hindu Pantheon, de Moor, lámina XIII.
    33  Véase Hindu Classical Dictionary, de Dowson, sub voce “Rudra”.
    34  Descrito como ¡la Edad de Oro!, en la Mission des Juifs, por el Marqués Saint Yves d’Alveydre, hierofante y jefe de un gran número de kabalistas franceses.
    35  V, XXIII.
    36  Tomado de la traducción francesa de Burnouf, citado por Fitzedward Hall, en el Vishnu Purâna, de Wilson, II, 307.
    37  Tanto más cuanto que es el reputado matador de Tripurâsura y del Titán Târaka. Miguel es el vencedor del dragón, e Indra y Kârtikeya son muchas veces identificados.
    38  Ibid., IV, 235.
    39  Ob. cit., XII, II, 26-32; citado en el Vishnu Purâna, trad. de Wilson, IV, 230. Nanda es el primer soberano buddhista, Chandragupta, contra quien todos los brahmanes estaban unidos, el de la Dinastía Morya y abuelo de Ashoka. Éste es uno de los pasajes que no existen en los primeros manuscritos Puránicos. Fueron añadidos por los Vaishanavas, quienes, por odios sectarios, fueron interpoladores casi tan grandes como los Padres Cristianos.
    40  Historical View of the Hindu Astronomy, pág. 65, según lo cita Wilson en el Vishnu Purâna, vol. IV, pág. 233.
    41  Véase Ezequiel, I.
    42  In Quint. Lib. Euclid.
    43  La Diosa Basht, o Pasht, era representada con cabeza de gato. Este animal era considerado sagrado en Egipto por varias razones. Era un símbolo de la Luna, el “Ojo de Osiris” o el “Sol”, durante la noche. También estaba el gato consagrado a Sokhit. Una de las razones místicas consistía en que, cuando duerme, su cuerpo está enroscado como un círculo. Se prescribe esta postura para fines ocultos y magnéticos, a fin de regular, de cierto modo, la circulación del fluido vital del que está dotado el gato en proporción notable. “Las nueve vidas del gato” es un dicho popular, basado en buenas razones fisiológicas y ocultas. Mr. Gerald Massey da también una razón astronómica de ello, que puede verse en el vol. II, pág. 15 de la presente obra. “El gato veía el sol, lo tenía en sus ojos por la noche (era el ojo de la noche), al paso que era invisible para los hombres (pues así como la Luna refleja la luz del Sol, asimismo se suponía que el gato la reflejaba, a causa de la fosforescencia de sus ojos). Nosotros podemos decir que la luna refleja como un espejo, la luz solar, porque tenemos espejos. Para ellos, los ojos del gato eran los espejos”. (Luniolatry Ancient and Modern, pág. 2).
    44  Ezequiel, I, 4, 15, 16, 20.
    45  Ecclesiastes, I, 6.
    46  Fol. 87, col. 346.
    47  Vol. II, págs. 299-300 (edición inglesa).
    48  Dogme et Rituel de la Haute Magie, I, 124. También en T’sang-t-ung-ky, por  Wei Be Vong.
    49  Cristianity and Greek Philosophy, XI, pág. 377, de Cocker. (Véase Isis sin Velo, Vol, I, XII, ed. inglesa).
    50  El grito de desesperación dado por el Conde de Montlosier, en sus Mystères de la Vie Humaine (pág. 117), es una garantía de que la Causa de la “excelencia y bondad” que Platón suponía que impregna el Universo, no es su Deidad, ni nuestro Mundo. “Au spectacle de tant de grandeur opposé à celui de tant de misère, l’esprit qui se met à observer ce vaste ensemble, se représente je ne sais quelle grande divinité, qu’une divinité, plus grande et plus pressante encore, aurait comme brisée et mise en pièces en dispersant les débris dans tout l’Univers”. La “divinidad aun más grande y más estricta” que el Dios de este mundo, a quien se supone tan “bueno”, es Karma. Y esta verdadera Divinidad muestra claramente que la divinidad menor, nuestro Dios interno (personal por lo pronto), no tiene poder para detener la poderosa mano de esta Deidad más grande -la Causa que nuestras acciones despierta y que genera causas menores-, llamada la Ley de Retribución.
    51  Véase Isis sin Velo, I, págs. 12 y 18 (edición inglesa).
    52  Estobeo, Ecl., I, 862. (Véase Isis sin Velo, I, pág. 18, edición inglesa).
    53  La Svastika es ciertamente uno de los símbolos más antiguos de las Antiguas Razas. En nuestro siglo, dice Kenneth R. H. Mackenzie (Royal Masonic Cyclopoedia), la Svastika “ha sobrevivido en la forma del mallete”, en la Fraternidad Masónica. Entre los muchos “significados” que expone el autor, no encontramos el más importante;  sin duda alguna lo ignoran los masones.
    54  Isis sin Velo, I, pág. 508 (edición inglesa).
    55  Ibid., pág. 506 (edición inglesa).
    56  Ibid., pág. 572 (edición inglesa).
    57  Ezequiel, IX, 4.
    58  Éxodo, II, 22.
    59  VIII, 29
    60  Ob. cit., pág. 204.
    61  Véase Hindu Classical Dictionary, de Dowson.
    62  The Source of Measures, págs. 204-205.
    63  Ibi., pág. 205.
    64  Véase Hindu Pantheon, de Moor, donde el pie izquierdo de Vithoba (Wittoba), en la figura de su ídolo, lleva la señal de los clavos, pág. 418, también la lámina II.
    65  Véase Monumental Christianity, del Dr. Lundy, fig. 72.
    66  Source of Measures, pág. 52.
    67  Dogme et Rituel de la Haute Magie, II, 88.