2 Ovid., Metam., I, 81. Elmy. M., v. II.
3 Pausanias, X, 4, 4.
4 Ob. cit., pág. 264.
5 Pausanias, II, 19, 5; comárese, 20, 3.
6 Thimaeus, pág. 22.
7 Stromata, I, p ág. 380.
8 Decharme, ibid., pág. 265.
9 Opera et Dies, 142-145. Según la Enseñanza Oculta, pasaron tres Yugas durante el tiempo de la Tercera Raza-Raíz, esto es, el Satya, el Tretâ y el Dvâpara; correspondiendo respectivamente a la Edad de Oro en su inocencia primitiva; a la de Plata, cuando alcanzó su madurez; y a la de Bronce cuando, al separarse en sexos, se convirtieron los hombres en los poderosos Semidioses de antaño.
10 Asgard and the Gods, págs. 11-13.
11 Ob. cit., pág. 266.
12 Ibid., pág. 258.
13 Ibid., pág. 257.
14 Ibid., pág. 258.
15 Ob. cit., pág. 145.
16 Transactions of the Royal Society, Londres, 1868.
17 The Age and Origin of Man.
18 La tentativa moderna de algunos eruditos helenistas (¡pobres y seudoeruditos hubiesen parecido en los tiempos de los antiguos escritores griegos!) para explicar el verdadero significado de las ideas de Esquilo (las cuales, siendo él un antiguo griego ignorante, no podía él mismo expresar tan bien) es absurda y ridícula por demás.
19 Revue Germanique, 1861, págs. 356 y sigs. Véase también Mémoires de la Société de la Linguistique, vol. I, págs. 337 y sigs.
20 Citado por Decharme, ob. cit., págs. 258-259. Hay el trozo superior y el inferior de madera, usados para producir este fuego sagrado por rozamientos en los sacrificios, y el Arani es el que tiene el alvéolo. Esto está probado en una alegoría del Vâyu y otros Purânas, que nos dicen que Nimi, el hijo de Ikshavâku, no había dejado sucesor, y que los Rishis, temiendo que la Tierra se quedase sin Regente, produjeron con esto un príncipe llamado Janaka. “Fue llamado Janaka a causa del modo especial de ser engendrado”. Véase también esta palabra en el Sanskrit Dictionary, de Goldstücker. (Vishnu Purâna, trad. de Wilson, III, 330). Devaki, la madre de Krishna, en una oración que le está dedicada, es llamada “el Arani cuyo tormento engendra el fuego”.
21 La Mónada del animal es tan inmortal como la del hombre, aunque el bruto nada sabe de esto; vive una vida animal de sensación, como hubiera vivido el primer humano al alcanzar el desarrollo físico en la tercera Raza, si no hubiese sido por los Pitris Agnishvâtta y los Mânasa.
22 Ob. cit., pág. 259.
23 Theogony, pág. 528.
24 Ibid., 565.
25 Los Ángeles Caídos, por lo tanto; los Asuras del Panteón indo.
26 Decharme, ob. cit., págs. 259-260.
27 Ibid., pág. 263.
28 Ibid., p ág. 261.
29 Die Herabkunst des Feuers und des Götterfranks (Berlín, 1859).
30 Las cursivas son nuestras: demuestran cómo las suposiciones son convertidas en leyes en nuestros días.
31 Decharme, ob. cit., pág. 262.
32 Philopsoph, Placit., III, 3.
33 Baudry, Revue Germanique, 14 abril, 1861, pág. 368.
34 Ob. cit., págs. 264-265.
35 Véase Vishnu Purâna, trad. de Wilson, V, 96, nota.
36 XIII, 55-56.
37 “Matriz de Luz”; “Vaso Sagrado”, son los epítetos de la Virgen.
38 La Virgen es llamada muchas veces “Estrella de la Mañana” y “Estrella de Salvación”.
39 Wilson traduce: “Tú eres la política real, la madre del orden”.
40 Vishnu Purâna, trad. de Wilson, IV, págs. 264-265.
41 III, 290.

